Pones el dedo y ya tienes los dos números.
Una pinza chica en la punta del dedo. Aprietas el botón y ahí están los dos números.
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Dos datos que antes solo veías en el consultorio.
Lo abres, metes el dedo, aprietas el botón y en unos segundos aparecen en la pantalla tu saturación de oxígeno (SpO₂) y tus pulsaciones por minuto. Sin cables, sin aplicación, sin conectar el teléfono a nada. Pantalla a color que se lee de una, funciona con pilas y se apaga solo cuando sacas el dedo, así que no se te queda prendido en el cajón.
Un oxímetro de pulso es una pinza chica que se pone en la punta del dedo. Adentro tiene una luz y un sensor, uno frente al otro. La luz atraviesa tu dedo, el sensor mide cuánta pasó al otro lado, y de esa diferencia salen los dos números: cuánto oxígeno lleva tu sangre y a cuántos latidos por minuto va tu corazón.
No pincha, no molesta y no se siente. Es la misma pinza que te ponen en el dedo cuando llegas a una urgencia, en versión de bolsillo.
Se usa en menos de lo que demoras en leer esto.
Qué es cada cosa en la pantalla.
Son dos medidas distintas y conviene no confundirlas, porque miden cosas que no tienen nada que ver entre sí.
Muchos equipos muestran además una barra o una curva al costado: es la señal de tu pulso. Si esa barra se mueve parejo, la lectura es confiable. Si salta o no aparece, mueve el dedo y vuelve a intentar.
Para que la lectura salga bien
Cuatro cosas que están en el manual de cualquier oxímetro y que explican el 90 % de las lecturas raras. Vale la pena leerlas antes del primer uso.
- Sin esmalte ni uñas acrílicas. La luz tiene que atravesar la uña. Si está pintada, no pasa.
- La mano tibia. Con los dedos helados el pulso casi no se siente. Frótalas un poco antes.
- Quieto y sin hablar. Si mueves la mano, el aparato pierde la señal y el número baila.
- El dedo hasta el fondo. Tiene que quedar tapando el sensor completo, con la uña arriba.

La gente lo compra por cuatro razones.
Los datos, sin adorno.

Cuesta menos que una consulta.
Vive en un cajón la mayor parte del año y el día que alguien de la casa amanece con tos, agitado o raro, está ahí. Ese es todo el argumento: no es un aparato que uses todos los días, es uno que agradeces tener cuando lo necesitas.
Lo quiero — paga al recibir Envío gratis a todo Chile · despachamos desde Chile12 personas ya lo tienen en casa.
Lo compré para mi mamá, que vive sola. Ahora cuando la llamo le pido que se lo ponga y me dice los dos números. Es otra conversación, uno se queda tranquilo.
✓ Pagó al recibirLa pantalla a color se agradece. Mi papá tiene 78 y lee el número sin lentes, que era justamente el problema con el que le habían regalado antes.
✓ Pagó al recibirPedí dos: uno se quedó en mi casa y el otro en la de mi suegra. A ese precio salía casi lo mismo que llevar uno solo, así que ni lo pensé.
✓ Pagó al recibirTrabajo en faena en altura y lo llevo en el bolso. Chico, liviano y no se descarga porque se apaga solo. Cumple exactamente lo que dice.
✓ Pagó al recibirLas primeras veces me salía cualquier cosa porque lo apretaba y movía la mano al tiro. Leí las instrucciones, me quedé quieta unos segundos y ahí salió perfecto. Ya le agarré el punto y sale al primer intento.
✓ Pagó al recibirLlegó en tres días a Temuco y pagué en la puerta, tal cual decía la página. Eso ya me dejó contento antes de abrir la caja.
✓ Pagó al recibirSoy TENS y me sirve para tenerlo en la casa. No es de la calidad de uno de pabellón, obvio, pero para control en el hogar está muy bien y es lo que promete.
✓ Pagó al recibirLo uso después de trotar para ver cómo me vuelve el pulso. Un botón y listo, no tengo que abrir ninguna aplicación ni cargar nada.
✓ Pagó al recibirBuen producto y muy fácil. Le pongo cuatro estrellas solo porque el manual venía chiquitito y con letra mínima; lo entendí igual, pero me habría gustado más grande. El aparato en sí, sin nada que decir.
✓ Pagó al recibirPedí tres, uno para cada hermano. Nos quedamos más tranquilos con mi papá y salió a un precio que ninguno reclamó.
✓ Pagó al recibirEl doctor le pidió a mi marido controlarse en casa unos días. Fue justo lo que necesitábamos para no estar yendo al consultorio por cada duda.
✓ Pagó al recibirEs chiquitito, cabe en el bolsillo de la camisa. Lo dejamos en el botiquín y ahí queda esperando el día que haga falta.
✓ Pagó al recibirLo que más nos preguntan.
OXIVIA es un aparato de seguimiento personal y no sustituye la evaluación de un profesional de la salud. La información de esta página es orientativa y no constituye consejo médico. Si tienes síntomas o un resultado te preocupa, consulta a tu médico; ante una urgencia, llama al 131.



